domingo, 19 de marzo de 2017

¿Por qué falla la quimioterapia?.-La prótesis de pene, necesaria para cerca de 300.000 españoles con disfunción eréctil.-La NASA crea un test de orina para detectar la osteoporosis


¿Por qué falla la quimioterapia?

R.I.   

Imagen de células tumorales

La lucha contra el cáncer no se gana en una única batalla: Mucho después de que un tumor haya sido vencido, puede reaparecer. Las razones que hacen que esto ocurra son múltiples y han generado mucho debate en la comunidad científica. Por ejemplo, según una investigación dirigida por científicos del Instituto Weizmann (Israel) sugiere que, al menos para un tipo de cáncer hematológico, la leucemia, la fuente de recurrencia del cáncer está en un conjunto de células que no proliferan tan rápidamente como las células cancerosas regulares y, por lo tanto, son capaces de sobrevivir a la quimioterapia. Los hallazgos, publicados en la revista Blood, podría tener algunas implicaciones importantes para el futuro del tratamiento del cáncer.


El cáncer, explican los investigadores, implica una ruptura en el mecanismo que regula el ritmo de división celular. Cuando esto sucede, las células se dividen rápidamente, dando lugar a un «crecimiento desordenado» que altera el organismo. Los fármacos que se emplean habitualmente son los que atacan específicamente las células que están en este proceso de división rápida, y, de hecho, a menudo eliminan el tumor y curan al paciente.

Pero también hay un gran número de pacientes con leucemia que, después de ser tratados con quimioterapia, sufren una recaída de la enfermedad.¿Por qué sucede esto?, se preguntan.

Son muchas las explicaciones propuestas. Una de ellas es que la quimioterapia no elimina todas las células cancerosas, dejando unas pocas que se siguen dividiendo fuera de control hasta que la enfermedad regresa en toda su fuerza. Una segunda explicación se refiere a que la quimioterapia consigue eliminar todas las células cancerosas regulares, pero hay otro tipo de célula tumoral que se esconde en el cuerpo. A diferencia de las que se dividen rápidamente, éstas sufren una división lenta, lo que les permite « evadirse de la quimioterapia». Además, estas células pueden dar lugar a nuevas células tumorales que se dividen rápidamente, por lo que se les conoce como «células madre del cáncer».
Debate científico
¿Qué explicación es correcta? El debate es importante porque, si la primera explicación es cierta, la mejora en los tratamientos existentes pueden ayudar, mientras que la segunda opción implica que un enfoque completamente diferente al tratamiento actual será necesario para erradicar las denominadas «células madre del cáncer».

Para intentar resolver ese debate, el equipo Ehud Shapiro, utilizó un método de reconstrucción de linajes de células. Este método se basa en el hecho de que el material genético de las células del organismo acumula distintas mutaciones durante el proceso de división celular, y dichas mutaciones se transmiten a las células descendientes durante la división celular. Al comparar las mutaciones, se puede trazar el árbol genealógico de las familias de células detalladas y así determinar qué tan atrás si comparten un ancestro común. El resultado final de este análisis es un árbol que reconstruye la genealogía de las células, desde sus primeros antepasados hasta las células más jóvenes.

Para reconstruir el árbol genealógico de células tumorales, el equipo utilizó dos juegos de muestras sanguíneas: la primera procedente de pacientes con leucemia recién diagnosticada y la segunda de pacientes que se habían sometido a quimioterapia y en los que el cáncer había regresado.
Relaciones celulares
A continuación, los investigadores rastrearon las relaciones entre las células tumorales. Los datos mostraron que, al menos en algunos de los pacientes, la fuente del nuevo tumor no estaba en las células cancerosas que proliferan rápidamente, sino más bien en las que se dividen lentamente. Es decir, el cáncer surgió de células que se dividen muy lentamente, lo que las hace resistente a los fármacos.

Shapiro considera que estos resultados sugieren que, para eliminar por completo el cáncer, «debemos buscar un tratamiento que no sólo elimina las células que se dividen rápidamente, sino también las células madre del cáncer».
 
 
 
 
La prótesis de pene, necesaria para cerca de 300.000 españoles con disfunción eréctil

Así, entre los 18 y los 40 años afecta al 17% de los hombres; entre los 40 y los 70 años al 47% y, a partir de los 70 años, al 72%

eFE
La prótesis de pene, necesaria para cerca de 300.000 españoles con disfunción eréctil
abc
 

Unos 300.000 hombres españoles con disfunción eréctil necesitarían una prótesis de pene para disfrutar de una vida sexual plena, ya que no responden a otros tratamientos o presentan disfunción eréctil severa, por ejemplo, tras un trauma.

Así lo han declarado este miércoles el doctor Mariano Rosselló Barbará, director del VIII Curso de Implantes de Prótesis de Pene, que organiza el Instituto de Medicina Sexual en el Hospital Universitario Madrid Sanchinarro y en el que se ha presentado una nuevo implante del órgano sexual masculino más ergonómico.

Se calcula que más de 2 millones de españoles sufren disfunción eréctil, aunque la prevalencia aumenta con la edad. Así, entre los 18 y los 40 años afecta al 17% de los hombres; entre los 40 y los 70 años al 47% y, a partir de los 70 años, al 72%.

En un 15% de los casos se requiere implante de prótesis de pene, para quienes las soluciones farmacológicas no sirven o están contraindicadas.

Sin embargo, ha advertido Rosselló, «aún sigue siendo una minoría los que reciben una, en parte por falta de información y en parte por miedo a preguntar».

Al menos una vez a la semana

Un estudio publicado este mes en la revista «Journal of Sexual Medicine» demuestra que más del 60% de los pacientes a los que se les implantó un dispositivo con una válvula inflable lo utilizaban al menos una vez a la semana.

Además, según el experto, «la mayoría de los pacientes retornan rápido a la actividad sexual, con una alta frecuencia de uso de sus prótesis».

Una investigación anterior, publicada en el número de marzo de la revista «World Journal of Urology», comprobó que el 90% de los cerca de mil pacientes analizados que recibieron un implante en los últimos 30 años estaban satisfechos con el resultado y lo volverían a hacer.

La conclusión fue que «la cirugía de prótesis de pene es segura y una opción de tratamiento perdurable en disfunción eréctil», ha apuntado el doctor.

En el curso se presenta una mejora en la adaptación de las prótesis a la anatomía del paciente con un depósito en forma de trébol.

Rosselló ha explicado que este depósito o reservorio almacena el líquido que, mediante un sistema de bombeo, rellena los cilindros de la prótesis que se implantan en los cuerpos cavernosos del paciente y posibilitan una erección.

A su juicio, «su forma de trébol, a diferencia de los anteriores, en forma de botella, hace más cómoda su inserción y su anclaje en el espacio creado por el cirujano».

María Fernanda Peraza-Godoy, del Centro de Urología, Andrología y Salud Sexual de Palma de Mallorca y autora del libro «Disfunción eréctil, un tema de mujeres», ha agregado, por su parte, que la actitud de la pareja es «determinante» en la manera con que el hombre afronta la disfunción eréctil y en que acuda o no al médico en busca de ayuda.

«La mujer es la primera que anima a su pareja a consultar por su problema; si la única solución es el implante, habitualmente suele apoyarla en beneficio mutuo, ya que la disfunción eréctil además de problemas de ansiedad, nerviosismo y cambios de humor, puede llegar a producir una depresión», ha concluido.

 

 

 

 

La NASA crea un test de orina para detectar la osteoporosis

Hasta ahora, esta enfermedad que causa el debilitamiento de los huesos solo podía ser diagnosticada con radiografías

efe / Washington
La NASA crea un test de orina para detectar la osteoporosis

Un grupo de científicos han desarrollado un nuevo test de orina que permite localizar la osteoporosis en las primeras etapas de la enfermedad, según un estudio divulgado por la Universidad del Estado de Arizona (ASU) y la NASA.

Hasta ahora la osteoporosis, enfermedad que causa el debilitamiento de los huesos, sólo se diagnosticaba con radiografías una vez que había provocado la fractura de algún hueso, y podía pasar sin ser detectada durante años.

"La pérdida de masa ósea también se produce en los estadios avanzados de numerosos cánceres. Para el momento en que estos cambios son detectados con los rayos X, una daño significativo ya ha ocurrido", afirmó Ariel Anbar, profesor del Departamento de Bioquímica y Exploración Espacial de la ASU y coordinador del estudio.

El nuevo examen ha sido diseñado teniendo en mente a los astronautas, ya que pueden sufrir pérdidas de masas ósea debido a la microgravedad en el espacio, y trata de encontrar rastros de calcio óseo en la orina.

De este modo, los investigadores analizan la presencia de isótopos de calcio, que son diferentes átomos de calcio derivados de hueso que cuentan con un número específico de neutrones. El equilibrio de estos isótopos varía cuando el hueso es destruido y creado, por lo que puede indicar cambios en la densidad ósea.

«Descarga del esqueleto»

El estudio utilizó a una docena de pacientes que fueron confinados a un descanso en cama de 30 días en el Instituto Científico de la Universidad de Texas en Galveston. Cuando una persona pasa mucho tiempo tumbada, los huesos que sostienen el peso son aliviados de su carga, una condición conocida como "descarga del esqueleto", en la que los huesos comienzan a deteriorarse de modo similar a la experimentada por los pacientes de osteoporosis y los astronautas.

A través del análisis de muestra de orina de estos pacientes, el equipo de la ASU descubrió que con la nueva técnica podían detectar la pérdida de hueso apenas una semana después de que comenzasen su periodo tumbados, mucho antes de lo detectado en los exámenes habituales con rayos X.

"Hemos demostrado que el concepto funciona como esperábamos en gente sana en un experimento bien definido. El siguiente paso es ver si funciona en pacientes con enfermedades que alteran la masa ósea. Lo que abriría la puerta a aplicaciones clínicas", afirmó el doctor Anbar.